Avanzaremos por el camino portugués por la costa porque nos gusta caminar despacio, disfrutando cada kilómetro que hagamos. Comenzando en los albores de la Historia, donde el río muere en el mar, naciendo siempre, veremos morir el sol y hundirse en el mar desde impresionantes acantilados
Escucharemos las olas rompiendo en las rocas, e inflaremos nuestros pulmones del aire del mar. Será un camino que serpentea entre pazos y casas señoriales, cruzando mil ríos de aguas cristalinas, pinares y largas playas mientras recordaremos antiguos poemas y leyendas.
Historias del mar, historias de la tierra, de ecos de guerras y batallas vencidas, de esplendores medievales grabados en cada piedra que pisaremos. Monasterios, puentes milenarios, fervenzas, cetáreas, colegiatas, castros celtas, románticos pazos... ¿puede concentrarse tanto en tan poco recorrido?
Luego nos alejaremos del mar y encontraremos aguas milagrosas que brotan de las entrañas de la tierra. Y disfrutaremos , como no, de los frutos de una tierra fértil y un mar rico que nos ofrecerá sus manjares exquisitos.
Caminaremos, en fin, por una tierra, en todos los sentidos, mágica
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